Wednesday, October 25, 2006



GANAMOS, SÍ Y CLASIFICAMOS OTRA VEZ...

Comenzó la recta final de la liguilla. Ganamos contra todo pronóstico de aquella prensa amarilla que sembró dudas en la hinchada y el equipo.

Son muchos los actores del triunfo que sería injusto no nombrarlos a todos, pero ellos saben que la gente les dice gracias en silencio. Un silencio que llega a su corazón, cada vez que la Boca salta en la Caldera.

Ganamos otra vez y lo mejor es que clasificamos con dos estrellas de bonificación. Pero el triunfo nos deja lecciones de vida como en todo. Una de ellas es que un juego bonito de toque y precisión a veces no basta, hace falta mesura y control y sobre todo en la parte emocional.

El partido frente al ídolo riobambeño fue un bajón anímico o futbolístico, fue bajón. Estábamos muy preocupados con lo que decían los tabloides de Paredes, que sí insultó o no a alguien (no vale la pena mencionar el nombre). Recordemos: El número 10 de Emelec es cancha, es amor propio y su comportamiento es polémico, sí como el de un niño malcriado. Pero su entrega y feeling lo tienen sólo muy pocos jugadores. Se desliza en el gramado como un rayo, de manera sincronizada y armoniosa. Da gusto verlo jugar, y como logra de un toque abrir las murallas que imponen los defensores del rival.

Así es Armando Paredes, un jugador que pasó amargos ratos en el otro equipo del barrio, y en poco tiempo cambió. O lo hicieron cambiar a punta de consejos y perdón. Se le perdonó todo, su esposa lo hizo, sus compañeros (incluyendo Elízaga) lo hicieron, el Palillo también. Ahora fue el turno de la hinchada. Sí Señores duela a quien le duela, a Paredes, a la sota, le perdonamos todo.

Gracias Armando por el pase gol que hiciste en Quito, contigo hasta la muerte.

(Puede que sea cierto el incidente entre la supuesta periodista y el jugador. Pero en una discusión se necesitan dos para pelear, y también hay que recordar que si queremos que nos respeten, hay que hacernos respetar).

Friday, October 13, 2006


Un Turco ecuatoriano

A Raúl, su hermana lo llamaba cariñosamente el "flaco". Es que el turco antes de ser turco, era delgado, de facciones finas y hasta frágiles. Nadie pensó jamás que aquel muchacho humilde y tímido, llegaría a convertirse en la "Turbina Avilés". Una turbina que prendía las generales del Estadio Modelo a finales de los 80 y principios de los 90. Cuando Avilés anotaba, las gradas del modelo vibraban como una bombonera argentina.

El Turco salió de la nada, y a punta de esfuerzo y picardía se ganó a los hinchas, los directivos, sus compañeros y hasta los propios rivales. Fue pobre, y quienes tienen la dicha de conocerlo, saben que no desaprovecho el minuto de fama y reconocimiento que tuvo. Desde su inicios en las canchas improvisadas de Luque y Santa Rosa, y el colegio Vicente Rocafuerte, hasta sus gloriosas actuaciones en 4 Copas Américas, el Turco despertó pasiones y desilusiones también, (nadie es perfecto)

Los comentarios son infinitos, se dice que los futbolistas tienen fama de ser mujeriegos y borrachos. No pongo las manos en el fuego por él, pero al menos sé por buena fuente, que con su primer gran sueldo sacó de las manos de la pobreza a su madre y hermana. Jamás las abondonó.

En la cancha las ganó todas, un emelexista por excelencia de garra y fe. Antes que Mondaini, el Turco ya endiablaba a los defensas con su cintura mágica. Recuerdos de ayer, rostros del presente. Ney Raúl Avilés aún nos acompaña, no esperemos que sea demasiado tarde para decirle gracias.

(Agradecimiento especial, esta vez a una azul, que aunque lo niege aún suspira por regresar al Capwell. Fue la primera en darme la alegría de pisar el romántico templo azul.)



Thursday, October 12, 2006


EL PROFETA AZUL

Ayer leí, "Si Dios es redondo y el fútbol una religión seguida por muchos, entonces debería existir una biblia en su nombre". Hoy replico, Si Dios es redondo, entonces también debería existir un Profeta.

Un Profeta, pero Azul, que con su fútbol y toque exquisito nos haga soñar aún cuando no juegue. Un Profeta que acaricie el balón, que dedique su triunfo a la hinchada besando su camiseta y que enseñe a amar sin palabras.

Obtener este nombre no fue fácil. Son infinitas las estrellas que brillaron y brillan en el romántico Templo Azul. La hinchada coincidió en una figura: "El Mago,... el Pibe Bolaños".

Nuestro profeta Azul tiene nombre y apellido. Nombre de genio, estrella y figura: Jorge Bolaños Carrasco. Un talento y fenómeno del fútbol, que llegó a los 13 años a Emelec y se quedó en la memoria de todos. Nunca lo vi jugar. La vida me privó de ese privilegio, pero con tal solo ver su estampa soñadora, sé que fue el mejor.

El Pibe debutó en primera vistiendo su uniforme de mesías a los 16 años, y como siempre andaba en la calle jugando con pelotas de trapo, su familia nunca se enteró el día de su debut. Fue pobre, de zapatos rotos y pantalones raídos, pero jugaba con impetú en una cancha improvisada en el Barrio de las 5 esquinas, en Guayaquil.

Él sabía y lo dijo, algún día sus piernas serían instrumentos de gloria y lo sacarían de la pobreza. Quizás no fue millonario como un Pelé o un Ronaldiño, pero ya es ganador en el corazón del hinchada. El Pibe nunca tuvo un partido malo, fue tan regular y excepcional que cierto día, un periodista le preguntó sobre la garra y pundonor que pone en cada partido, sobre el esfuerzo que suda para "devengar el sueldo". El profeta respondió con frescura, "No, si yo no soy vengativo".

Bolaños era así, sin igual, fresco, aventurero y soñador. Simplemente único.
Traté de conseguir la mejor fotografía, el mejor ángulo de su mirada. Espero que aunque en blanco y negro puedan ver lo que veo. Una mirada al viento, al horizonte, una mirada azul que recorre las canchas, hace goles y roza a la hinchada con ternura.

Gracias Bolaños, profeta azul que nos miras desde el cielo .

(Nota: especial agradecimiento a dos azules de nacimiento)

Friday, October 06, 2006


Un especial agradecimiento a mi amiga azul. Aquella que me apoya en el blog y es 90% emelexista. (por graves incovenientes en su niñez)

Mil gracias a dos azules que saben muchos y que nunca piensan dos veces en ayudarme en el blog.