
DE LA MANO DEL DIABLO
La tarde del miércoles pasado la Caldera volvió a vibrar, esta vez de la mano del diablo... del "Diablo Mondaini". Un diablo con rostro de ángel, menudo y tímido que no le gustan las cámaras, ni los periódicos. Un diablo que sueña con regresar a su Boca Juniors y mientras tanto besa el escudo del bombillo cada vez que marca un gol.
Es Marcos Mondaini, aquel argentino de 21 años que vista el número ocho en su espalda, pero que en el corazón de los hinchas es el número uno. El miércoles frente a los militares volvió a mostrar su valentía. Se cayó 10 veces, se levantó veinte. Otra vez, los rivales no pudieron con él. Su rápidez, exquisito toque del balón y quiebre de cintura lleva por delante al defensa mejor parado de cualquier equipo. Vanegas y George aún sueñan con él y piensan cómo pararlo en el próximo clásico.
Pero Mondaini sólo pensaba en el presente, en Nacional. El Clásico del domingo es futuro y para él la victoria está escrita en su mente.
Quizás el Diablo no haga un gol por partido como Escalada, pero cada asistencia suya es una obra maestra, deleite para los ojos. Es osado lo que diré, porque no tuve la oportunidad de ver jugar al legendario Ballet Azul de Raymondi o Raffo, pero el Diablo devolvió aquella sutileza y elegancia de mover el balón entre las piernas de los rivales. Mondaini nos devolvió la gracia, la belleza de tocar y tocar al infinito, nos devolvió aquellas escenas antiguas del juego bonito que siempre caracterizó al Bombillo.
El Diablo es ahora nuestro, pero sólo prestado y se irá como todos los grandes se fueron, por la puerta de la gloria. Esperemos que no sea así, que la directiva emelexista haga lo imposible para conservarlo. Su pase es cuantioso pero su técnica y entrega no tienen precio. Me lo han preguntado, si hay que escoger entre Escalada y Mondaini. No dudo en atrapar las diabluras del argentino.
Me dirán que es osado también demostrar tanta fascinación y vehemencia por él. Me dirán que jamás podré escribir en una revista deportiva si sólo veo lo bueno y no lo malo de un jugador. Pero, tal como lo hice con Paredes, hoy lo hago con Mondaini. Ellos son emblemas azules, emblemas que conocí y sé que seguirán en la mente de muchos hinchas.
Para Mondaini, sólo gratitud. Que el domingo pelee todas las pelotas con viveza, como él sabe. Se pierda o gane, se vaya o se queda, el Diablo ya tiene asegurado un espacio en el azul cielo de Emelec.

2 Comments:
y lo mejor de todo, es la sencillez y humildad con que hace las cosas... no es lamparoso ni chillón, cuando esos criminales lo re patean y puñetean (si no me creen miren las fotos del clásico de septiembre cuando humillamos a las locas, el cavernícola tenorio le sacó sangre de la boca, miren las fotos!!!)
me encantaría que nos acompañe muchas temporadas más, que crezca en el equipo y nos siga alegrando la vida en cada gol, ¡vamos marquitos!
Mondaini y Paredes han sido buenos jugadores que ha rendido en Emelec. Mas el argentino que el ecuatoriano.
Puede decirse que son figuras, que hoy son las figuras del equipo, incluso que Mondaini ha sido uno de los mejores extranjeros que han llegado al equipo los últimos tiempos,pero de ahí a ser emblemas, hay muchisima distancia.
Para ser emblema, debes tener varios años en el equipo, ser campeón, ser buen jugador, idolo de la hinchada y referente del equipo. Ni Mondaini, peor Paredes aún logran todas esas condiciones.
Creo que Mondaini es un gran jugador, estoy contento por lo que le ha dado al equipo y me parece el mejor del capeonato en su puesto. De Paredes creo que no ha sido tan influyente. Pero de ahí a llamarlos emblemas hay mucha distancia.
Karla que le digan de apodo Mondaini, no basta para declararlo emblema. Aterrize. Y trate de ser no imparcial (eso no existe, yo no lo soy), pero si mas centrada y justa en sus calificaciones.
Emblemas son Moscovita Alvarez, Ubilla, Arguello, Yu Lee, Raffo, Bolaños, Balseca, El Ñato García, Raymondi, Lupo Quiñonez, De María, Piriz, Miori, Fajardo, Verduga, Capurro, Poroso y si quiere hasta Juárez (la duda es pos su disciplina), los de ahora, aun le faltan.
Es tanto lo emblematico de Bolaños, Raymondi, Lupo, Poroso y Capurro que ni el hecho de haberla cagado yéndose al otro equipo, les quita su dimension de grandes en Emelec.
Monadaini siempre será recordado como un gran jugador que iluminó al equipo, pero aun no llega a emblema. Paredes esta lejos de serlo.
Mas control en que escriba.
aurelio
Post a Comment
<< Home